Dos goles del holandés Robin van Persie dieron el triunfo al Arsenal 2-1, que además se asegura el pase a octavos como líder del grupo, frente a un Borussia Dortmund lastrado por las lesiones, que queda pendiente de un milagro en la última jornada.
El actual campeón de la Bundesliga, que llegó a Londres eufórico tras derrotar al Bayern, precisa golear al Marsella, por más de tres tantos, y que el Olympiakos pierda ante el Arsenal. Una misión difícil.
En el Emirates se desató la euforia gracias a la nueva condición de líder de Van Persie.
Traspasado Cesc, con Henry como lejano recuerdo y espectador en la grada junto a Roger Federer, le toca a Van Persie cargar con el brazalete y con la mayoría de las esperanzas "gunners", en una temporada que pintaba mal pero que comienza a enderezarse.