Los Rockies de Colorado es un equipo que no le tiembla la mano a la hora de hacer cambios drásticos cuando las cosas no salen como las concibió.
Hasta el año pasado los Rockies experimentaron con la receta de tener lanzadores de cartel como Mike Hampton y Denny Neagle, por quienes soltaron la friolera de 153 millones de dólares.