Los Medias Blancas y los Yanquis de Nueva York anotaron ocho carreras cada uno ayer en un inning que quedó en segundo lugar en número de anotaciones en la historia de las Grandes Ligas, y finalmente Chicago triunfó 13-9.
Alex Rodríguez no pudo sacarla del parque, y hoy seguirá buscando convertirse en el pelotero más joven en llegar a 500 cuadrangulares.
Doug Mirabelli se fue de 3-3 con un jonrón y remolcó la carrera que quebró un empate para que los Medias Rojas de Boston derrotasen ayer 7-4 a los Orioles de Baltimore.
Eric Gagne lanzó en el noveno inning en la que fue su primera aparición desde que Boston lo adquirió de Texas el martes.
Por su parte, en otro partido, los Indios de Cleveland lograron un triunfo por blanqueo 5-0, sobre a los Vigilantes de Texas.
El panameño Carlos Ruiz respondió en labor de emergente al sonar un doble, anotar una carrera y empujar otra en el partido que su equipo Filis de Filadelfia superó 10-6 a los Cachorros de Chicago.
"Calicho" Ruiz subió su promedio a .254 y tiene 36 carreras empujadas.
En otro encuentro, Jake Peavy ponchó a 10 y Morgan Ensberg sonó dos cuadrangulares que ayudaron a los Padres de San Diego a vencer 11-0 a los Cascabeles de Arizona.
Damion Easley bateó el primer cuadrangular dentro del campo en el Miller Park en cinco años, con lo cual rompió un empate en la sexta entrada y los Mets de Nueva York derrotaron por 12-4 a los Cerveceros de Milwaukee.
Chris Capuano (5-8), perdió su octavo juego al hilo.
Por su parte, El venezolano José Castillo pegó un sencillo con dos outs en la undécima entrada y le dio a los Piratas una victoria por 5-4 sobre los Cardenales.
Alexandre "Pato", un adolescente con acné en la cara y sólo una sombra de barba bajo el mentón, firmará un contrato millonario con el Milan italiano, gracias a una habilidad con el balón que no se veía desde hace años en Brasil.
Alexandre Rodrigues da Silva, apodado "Pato", pese a contar con sólo 17 años, se había convertido en la estrella indiscutible de su equipo en esta temporada, el Internacional, por su toque privilegiado del balón y por su manera de encarar la portería rival, con una clarividencia superior.