El estadounidense Andy Roddick, cuarto favorito, superó una pelota de partido y ganó por 6-7 (7-4), 3-6, 7-6 (9-7), 6-1 y 6-3 al argentino David Nalbandian, decimotercer cabeza de serie, para pasar a la final del Abierto de Estados Unidos, que disputará contra el español Juan Carlos Ferrero.
Ferrero, tercer favorito, dio la gran sorpresa al derrotar por 6-4, 6-3, 3-6 y 6-4 al estadounidense Andre Agassi, primer favorito, que jugaba su decimoctavo Abierto y buscaba el tercer título de campeón.
Roddick, de 21 años, que ha ganado las tres veces que ha jugado contra Nalbandian, salvó la pelota de partido en el "tiebreak" del tercer set cuando el jugador argentino tenía 6-5 y logró meter un saque de 222 kilómetros por hora para cambiar por completo la marcha del partido.
Hasta ese momento, Nalbandian estaba en completo control del partido y había demostrado ser superior al jugador estadounidense que sólo lo había mantenido en el partido su saque.
"Ha sido un duelo increíble, todavía no me puedo creer que haya conseguido el triunfo", declaró Roddick a la televisión nada más terminar el partido que duró tres horas y 31 minutos. Una vez más la mejor arma de Roddick fue el saque con el que consiguió 38 "aces" con siete dobles faltas y metió 69 golpes ganadores por 53 errores sin forzar.
Al comentar el partido de la final con Ferrero, que será la primera vez que se enfrenten como profesionales, Roddick dijo que iba a ser muy difícil porque el jugador español estaba haciendo un gran tenis.
La tenista belga Justine Henin-Hardenne, segunda favorita (N.2) del Abierto de Estados Unidos, ganó este sábado por la noche el torneo al imponerse en la final a su compatriota Kim Clijsters, primera cabeza de serie (N.1), por 7-5 y 6-1.
Henin-Hardenne obtiene de este modo el segundo torneo Gran Slam de su carrera, tras imponerse esta temporada en Roland Garros (Francia), también frente a Clijsters.