El estadounidense Andy Roddick, segundo favorito, dio muestras de su potencial y especial ambición este año en el Abierto de Australia al vencer ayer por un inapelable 6-4, 6-2 y 6-2 al suizo Michael Lammer, en su debut en este Grand Slam.
Roddick debió recordar su lastimosa salida el pasado año en el Abierto de Estados Unidos en la primera ronda, para aumentar su empeño y lograr una victoria sin contemplaciones ante Lammer, que venía de la fase previa.
En Flushing Meadows, Roddick encajó la derrota mas humillante de su carrera, tal y como él mismo la calificó, ante el belga Gilles Muller. Caer ayer ante Lammer hubiera sido un duro golpe para el de Omaha, de 23 años.