El panorama para la participación del mariscal de campo de los Packers de Green Bay, Aaron Rodgers, en el partido dominical ante los Patriots de Nueva Inglaterra, es dudoso, según se pudo conocer a través de la página de la NFL. Ayer a Rodgers se le estuvo realizando una evaluación, producto de la conmoción cerebral sufrida en el partido ante los Lions de Detroit.
El jugador tuvo que abandonar el partido luego de sufrir un duro golpe. Rodgers había sufrido anteriormente de otra conmoción cerebral, en un partido ante los Redkins de Washington el 10 de octubre, y se recuperó rápidamente y jugó la siguiente semana ante los Dolphins.
El coach en jefe de los Packers, Mike McCarthy, dijo que Rodgers debe seguir siendo evaluado por los médicos.