Ese muchacho de los Angelinos tiene talento.
Es el noveno inning, el juego está en la línea y todos los ojos del estadio están sobre él. Exhala mientras sube a la lomita y suelta un poco el brazo.
Luego de hacer sus movimientos únicos y un lanzamiento para ponchar al contrario y lograr el out 27, hace seña con dos dedos apuntando al cielo.
A veces hay gritos de felicidad, pero lo único que puede hacer Kelvim Escobar hijo, de seis años de edad, es correr hacia su papá y hacer la mejor imitación de Francisco Rodríguez que se ha visto en muchos años.
Y Rodríguez se ríe. A sus 25 años de edad, algunos dirían que el venezolano aún es un muchacho, pero con seis temporadas ya en Grandes Ligas y un gran historial ya en las mayores.