El australiano Michael Rogers sacó ventaja de un ataque en el descenso para apoderarse de la undécima etapa del Giro de Italia ayer, mientras que su compatriota Cadel Evans conservó el liderato general y mantuvo intacta la ventaja de 57 segundos sobre el colombiano Rigoberto Urán.
“Vi una oportunidad en la punta del ascenso y me lancé”, manifestó Rogers después de una etapa de casi seis horas de duración.