El francés Pierre Rolland (Europcar) ganó ayer la undécima etapa del Tour de Francia, en la que el italiano Vicenzo Nibali (Liquigas) puso en dificultades al líder, Bradley Wiggins (Sky), mientras que el australiano Cadel Evans (BMC) , actual campeón, no aguantó el ritmo y perdió casi minuto y medio.
Rolland se impuso en la meta de La Toussuire-Les Sybelles, tras una larga escapada, iniciada por veintiséis corredores, al ser el más fuerte en la última ascensión a los tres compañeros que quedaban de la fuga, el bielorruso Vasili Kiryienka (Movistar), el croata Robert Kiserlovski (Astana) y el danés Nicki Sorensen (Saxo Bank).
Entre los favoritos, Nibali lo volvió a intentar en la última ascensión, La Toussuire, de primera, pero Wiggins con su escudero y compatriota Christopher Froome aguantaron.
Precisamente, Froome demostró en los últimos kilómetros acabar más entero que su jefe de filas, aunque solo lo plasmó en la llegada, al restar dos segundos a Wiggins.
Evans, por su parte, no pudo seguir el ritmo de los mejores de la carrera y se descolgó, perdiendo al final 1:26 sobre el líder, con lo que en la general ahora está a 3:19.