Roma se tomó la revancha ante el Inter, su verdugo en las dos finales anteriores de la Copa de Italia, y se hizo con su octava corona copera, pese a perder ayer por 2-1, el segundo partido del duelo por el título.
La apabullante victoria que logró en su estadio en el primer encuentro de la final (6-2), dio el éxito al equipo de Luciano Spalletti.
Dieciséis años de frustraciones en el torneo del k.o. se acabaron para el Roma. El equipo de la capital volvió a inscribir su nombre en el palmarés de una competición que no ganaba desde la temporada 90-91.