- Dios me dio fortaleza para superar las muertes de mis tres hermanos
- Jonathan Romero
- Boxeador
La pobreza y la muerte de tres de sus hermanos, uno de ellos desmovilizado de las Farc y otro pandillero, condujeron al ayer campeón mundial supergallo de la FIB, Jonathan Romero, a formar parte del mundo del hampa para sobrevivir.
Conocido como “Momo”, hijo de un policía pensionado y de una ama de casa, Romero decidió un día tomarse la justicia por sus manos, cuando perdió a un tercer hermano, quien era su consejero y amigo.
"Felipe era cristiano y lo mataron por equivocación, y yo quería cobrar venganza, pero Dios, mi familia y algunos amigos me ayudaron para no hacer nada", aseguró a RCN Radio.
Desde su niñez, en la que vivió en el barrio El Retiro de Cali, Jonathan sorteó momentos difíciles, especialmente por la situación económica de su familia, compuesta por sus padres y siete hermanos, quienes por mucho tiempo pasaron hambre, reconoció.
Esta situación motivó a varios de los hermanos a tomar caminos difíciles. En el caso de Jonathan se integró a una pandilla, andaba armado y robaba, pero siempre jugó al fútbol y practicó boxeo, actividad esta que le ha convertido en estrella.