Llegó el gran Rommel Fernández, ese coliseo histórico panameño, en el que se han vivido alegrías, emociones y decepciones. Aunque esto último nadie lo quiere recordar ni mucho menos mencionar.
Los fanáticos cumplieron, pues se vivió un ambiente de alegría total en todos los sectores del estadio. Los gestos de apoyo al Árabe y al San Francisco no se hicieron esperar.
Lleno
El estadio se llenó. Hubo hasta aficionados que se quedaron por fuera casi todo el partido, ya que las filas para acceder estaban larguísimas.
La noche de ayer viernes fue de las grandes, de esas que hacen llorar a los más fuertes y reír a las más lindas. Hubo problemas, sí. Pero ni eso impidió que el espectáculo que todo mundo quería ver se llevara a cabo.
¿Organización?
Por más de dos años, el público panameño esperaba apoyar a un equipo y gritar los goles en el Rommel Fernández. Y ayer se hizo, pues todos al unísono se deleitaron soltando sus voces para alentar a los suyos.
Pero, pese a que la mayoría de las cosas fueron positivas, hubo algunos detalles para el olvido.
Muchas personas demoraron en entrar al estadio, algo que no es positivo ni para el que paga la entrada ni para el que vive el deporte más grande del mundo: el fútbol.
Para deleite del público
Lo de ayer fue un regalo para toda la familia fútbol de Panamá. Los llenos en coliseos nuevos no se ven todos los días.
Todos debemos dar gracias a Rommel Fernández, porque desde el cielo su sonrisa hacia brillar el estadio que lleva su nombre.
Todos se deleitaron con la belleza de la grama del campo y la pista azul, la cual dio un tono de brillantez al escenario.
¿Qué pasará con Messi?
No nos queremos ni imaginar cuando el astro argentino y mejor jugador del Mundo, Lionel Messi, toque el césped del Rommel. Pero, de seguro, que será una fiesta total.
Te esperamos con muchas ganas Leo.