El brasileño Ronaldo y el alemán Oliver Kahn vivirán, el domingo en Yokohama, un duelo de gigantes entre el mejor delantero y el mejor guardameta, con el título mundial en juego. Será un duelo de opuestos. El mejor ataque frente a la mejor defensa, la improvisación contra el carácter, la alegría frente a la concentración. Ronaldo necesita divertirse para rendir y Kahn precisa asustar, pero ambos han seguido una trayectoria paralela en su ascenso a la cumbre en este campeonato.
Los dos se han levantado del suelo, tras sufrir momentos amargos. Ronaldo ha tenido que luchar contra todos los que le consideraban un "ex jugador" y Kahn contra los que ponían en duda no sólo su estado de forma, sino su capacidad de liderazgo. Su influencia en el éxito de sus equipos ha ido más allá del mero dato estadístico de que Ronaldo sea el máximo goleador con seis (6).