A diez minutos para el final del duelo entre el Fulham y el Manchester United, el inglés Wayne Rooney sacó su genio para materializar una jugada en solitario, que selló una trabajada victoria para el líder de la liga inglesa (0-1) y le deja momentáneamente a diez puntos del segundo, el Manchester City. "Sabíamos que iba a ser difícil jugar aquí, y se hizo difícil para nosotros", dijo Rooney. "La pelota pegó en el poste en tres ocasiones. Tuvimos que seguir adelante y creer que podíamos llegar a la portería, y por suerte lo hicimos. Sabemos que podemos crear ocasiones y que podemos alcanzarlas".
Los “diablos rojos”, que lograron su novena victoria fuera de casa esta temporada, desplegaron un fútbol enérgico desde el primer tiempo, aunque este se vio interrumpido por un incidente poco usual: la iluminación artificial del Craven Cottage se apagó súbitamente cuando Van Persie se disponía a sacar un córner.
El United puede poner tierra de por medio con el City, si sus vecinos tropiezan hoy ante el Liverpool.
“Es una buena posición, estamos contentos”, dijo el técnico del Manchester United, Alex Ferguson.
“Cuando revisamos la actuación de esta noche, (ayer) los jugadores estaban dispuestos a todo. Hemos merecido ganar”, agregó.