El norirlandés Rory McIlroy no cede energías en este comienzo de campaña y en Dubái, en su antiguo cuartel general y patrocinador, es segundo del Clásico del Desierto de golf tras la penúltima ronda, a solo dos golpes del líder, el escocés Stephen Gallacher.
McIlroy puede, además de aspirar a este título importante, dar un primer revés al mejor jugador del planeta, el estadounidense Tiger Woods, quien con sus 70 golpes se ha despedido de cualquier ambición en este torneo altamente lucrativo.
Sin embargo, es otro estadounidense, Brooks Koepka, el hombre que asombró la campaña pasada en el Challenge Tour, el que puede dar la sorpresa desde el tercer puesto.
Dubái no tendrá campeón español, pues Jorge Campillo es el mejor colocado, desde el vigésimo noveno puesto.
McIlroy tiene un excelente historial en el evento. En él se adjudicó su primer título del Circuito Europeo en 2009, y quedó entre los diez primeros los tres años siguientes.
El norirlandés llega en plena forma después de terminar segundo empatado, por detrás de Pablo Larrazábal, la semana pasada en Abu Dabi.
Woods, por su parte, quedó entre los cinco primeros en sus cinco primeras participaciones. Este año será la séptima, su récord de apariciones en un mismo evento del Circuito Europeo.
“Disfruto jugando en Dubái, aprecio el gran apoyo que recibo de la gente de aquí y las condiciones del campo, que siempre son excelentes”, afirmó el número uno del mundo.
Pero el jugador que más éxitos acumula en el Omega Dubái Desert Classic es Els. Tiene tres victorias (1994, 2002 y 2005).