Europa manda en Augusta tras la segunda jornada del 68o. Masters que sigue liderado por el inglés Justin Rose (138 golpes), tras soportar el empuje del español José María Olazábal y del alemán Alex Cejka, un dúo que comparte la segunda plaza a dos impactos.
Rose aguanta en cabeza con 6 bajo par; Olazábal y Cejka amenazan a dos tiros y un poco más atrás flotan, a tres golpes, el coreano Kyung-Ju Choi -que igualó el récord de Augusta en sus primeros nueve hoyos con 30 golpes-, y el estadounidense zurdo Phil Mickelson, emergente tras sus 69 golpes.
La nutrida sexta plaza aglutina al sudafricano Ernie Els y a los estadounidenses Charles Howell III, Davis Love III -el mejor del día con 67 tiros junto a Steve Flesch-, Fred Couples y Chris DiMarco.
El Masters, por tanto, entra en el fin de semana fatídico con un marcado acento europeo y con algunas de sus figuras apeadas tras el corte (el defensor Weir, el argentino Cabrera, John Daly, el norirlandés Darren Clarke y el australiano Adam Scott).
Tiger Woods, el mejor del mundo, sí sobrevoló la línea del corte con holgura y persigue la estela de su cuarto título. Sus 75 golpes iniciales tuvieron enmienda con los 69 de ayer, para fijar tablas con el campo (144 golpes), a media docena de tiros de Rose.
Tiger, Olazábal y Couples son los únicos jugadores, campeones del Masters, que por el momento se asoman por los puestos altos de la tabla, que presenta la "normalidad" de sólo catorce hombres bajo par.
Olazábal, campeón en 1994 y 1999, sigue ganando al temible Augusta National. El vasco necesitó 69 golpes (3 abajo) en la segunda ronda, y eso que acudió a Augusta tan desahuciado como cuando lo ganó por última vez.