Los acontecimientos discurren inexorables sobre la pista, pero el balance final siempre es el mismo, en cada una de las tres cilindradas del campeonato del mundo el último protagonista tiene siempre los nombres propios del italiano Valentino Rossi y los japoneses Daijiro Katoh y Youichi Ui.
Si la estadística se hace regla, el mundial de 2001 puede convertirse en uno de los más aburridos de los últimos años, pero lo cierto es que tanto Rossi (Honda), como Katoh (Honda) o Ui (Derbi) demuestran sobre la pista una convicción y un potencial tan espectacular, que el desánimo podría empezar a cundir en sus rivales.
Valentino Rossi demostró desde el principio hasta el final, en las dos jornadas de entrenamientos en Jerez de la Frontera que es el más rápido sobre la pista.No necesitó, ni siquiera, recurrir a los neumáticos de calificación -mucho más blandos en sus compuestos de goma- para doblegar a todos sus rivales, entre quienes destacó, como hasta ahora, su compatriota Loris Capirossi (Honda), pero a casi cuatro décimas de segundo.
La diferencia protagonizada por Rossi en la pista andaluza no hace más que presagiar la tercera victoria consecutiva del italiano, que se marcharía preocupantemente al frente de la tabla de puntos del mundial y le colocaría en una posición inmejorable, a pesar de lo incipiente de un mundial que no ha hecho más que empezar.
Tras Rossi, sólo se vislumbran italianos, léase Loris Capirossi o Max Biaggi (Yamaha), o japoneses como Norick Abe (Yamaha), Shinya Nakano (Yamaha) y Tohru Ukawa (Honda).
Ni el campeón del mundo de 1999, el español Alex Crivillé (Honda), ni el de 2000, el estadounidense Kenny Roberts (Suzuki), son la sombra de lo que fueron y ambos podrían presencia el inicio de una era marcada por la supremacía de "Valentinik".
Algo semejante ocurre en 250 c.c., si bien en este caso al nipón Daijiro Katoh (Honda) le costó algo más imponer su criterio frente a la ingente representación de Aprilia, encabezada por un veterano de la talla de Marcellino Lucchi, quien con 44 años, cada vez que le dejan "aparcar" durante varios días su oficio de piloto probador, pone en más de un apuro a todos los pilotos oficiales.Un mérito difícil de valorar pero realmente encomiable.
Si una remontada de otro italiano, Marco Melandri (Aprilia), como ya sucedió en Suráfrica, no lo remedia, la carrera de 250 c.c.tendrá exactamente el mismo desarrollo que las anteriores.un Katoh destacado y una serie de pilotos luchando por las plazas restantes del podio.
Más de lo mismo en 125 c.c.el "piccolo" italiano Max Sabbatani (Aprilia), escasamente 1,50 metros de estatura y 39 kilos de peso.Sufrió ayer una fuerte caída y hoy no pudo defender su mejor tiempo, aunque le hubiera resultado realmente difícil ante un enérgico y contundente Youichi Ui (Derbi), que endosó casi ocho décimas de segundo al más rápido de sus rivales, precisamente su compañero de equipo, aunque luzca los colores de Gilera, el sanmarinense Manuel Poggiali, que antecedió a Lucio Cehhinello (Aprilia) y Stefano Perugini (Italjet), ambos veteranos de mil batallas.