Douglas, quien venía de Los Angeles, Estados Unidos, fue recibido en el Aeropuerto Internacional de Tocumen por el gerente del equipo istmeño, Guillermo Nurse.
A su llegada, Douglas expresó su satisfacción por la oportunidad de representar a Panamá en el Mundial, por lo que dará su mejor esfuerzo para que el equipo llegue lo más lejos posible en la competencia.
Douglas, de 26 años y con una estatura de 1 metro y 93 centímetros, opinó que para él España y Alemania serán los rivales más difíciles en Japón, pero si Panamá impone su juego hará un buen papel.
Douglas, nacido en California, pero también con nacionalidad panameña, manifestó que aunque desconoce a la mayoría de los jugadores, no debe tener problema en acoplarse al sistema de juego panameño.
"Conozco bien a Eduardo Cota y Rubén Garcés. Sobre los otros tengo referencias", declaró Douglas.
Con relación a su nuevo contrato con el Pamesa Valencia, Douglas dijo que espera aportar para que el club español gane muchos partidos en la temporada.
"Desde el año pasado Rubén Garcés me dijo que fuera a jugar a este club pero no se pudo en esa ocasión".
Rubén Douglas militó la pasada temporada en el Dínamo Moscú, equipo con el que conquistó la Copa ULEB, la segunda competición más importante del continente europeo, de la que, además, fue nombrado mejor jugador.
En la temporada 2004-05, tuvo un papel destacado en el Fortitudo Bolonia, ya que una canasta suya en la final dio el título al equipo que dirigía Jasmin Represa.
Se formó en la liga universitaria americana NCAA, en la que jugó en Arizona y Nuevo México, mientras que en la temporada 2003-04 llegó a Europa para jugar en el Panionios griego. Ayer también se esperaba la llegada de Kevin Daley a suelo patrio.
Por eso cuando en los años 70 y 80 decide sumarse a los esfuerzos que realizaban muchos panameños por retornar al sistema democrático en el que había nacido y crecido, muchas son las personas que se inscriben en sus tareas, en su mayoría educadores como José Potá, que hoy por hoy mantiene ese mismo nivel de conducta.
Y desde dónde ejerce esta labor, desde el Comité Panameño de Derechos Humanos. Su hija, Otilia Tejeira de Koster lo va a hacer desde el Centro de Investigación de Derechos Humanos y Socorro Jurídico, una Organización No Gubernamental dedicada a la defensa y promoción de los Derechos Humanos en Panamá, constituida en septiembre de 1986, y de cuya directiva hacían parte, entre otros el Doctor Juan Lombarda, el ingeniero Giovanni Neyda, la licenciada Julia de Santics y el doctor Carlos Guevara Mann.
Entre ellos figuraba también como Asesor de Derecho Internacional el Doctor Miguel Antonio Bernal, la Doctora Lina Vega y el abogado Rafael Jaramillo. OTdeK: Yo soy hija de una época, de lo que me inculcaron mis padres. Por ejemplo yo odié a Franco por lo que le hizo a España, y rechacé todo el mal que causó la Segunda Guerra Mundial. Rechacé la crueldad hacia el ser humano, porque no comprendo cómo un ser humano puede ser tan cruel con otro. OTdeK: Yo me especialicé en la lectura de la tortura, hay mucha literatura al respecto, que señala por qué se tortura. Los regimenes lo hacen, por ejemplo, para expresar su poder; y cuando una persona tortura a la otra no siente el dolor de las otras personas, y lo hacen en muchas ocasiones para complacer a sus jefes, aunque aquí en Panamá no todas las torturas eran pedidas por los jefes.
A sus 68 años, Otilia Tejeira de Koster insiste en deshacer sus archivos. Nos informó que los había ofrecido a la Biblioteca Nacional pero no hubo respuesta categórica. Siente que valió la pena, pero lamenta que esos documentos no tengan la acogida que ella esperaba.
Inspirada en la batalla que le inculcaron sus padres, Otilia Arosemena de Tejeira y Alfonso Tejeira, encuentra en la Segunda Guerra Mundial las fuerzas que la sostienen en sus puntos de vista, y siente que hay un trabajo inconcluso., Tiene apreciaciones particulares de las que prefiere no hablar, o hablar "off the record" lo que hace que se le perciba como disidente de los criterios que prevalecieron respecto a la dictadura e incluso respecto al General Noriega, de quien dijo, habló y elogió en algunas ocasiones a su madre.
Conversar con ella ha sido una de las experiencias más difíciles porque sugiere cosas pero no concreta; posee información pero se revela como insatisfecha sobre sus efectos. Se le siente como asqueada de los resultados, pero aun así dice que valió la pena. Le sugerimos al principio, y le rogamos después, que no queme sus archivos, aunque ya una parte ha corrido esa suerte.