El jardinero de los Padres de San Diego el panameño, Rubén Rivera, afirmó ayer que no ha perdido la confianza luego de no tener una buena temporada en las Grandes Ligas.
Las palabras del pelotero se dieron tras arribar ayer a Panamá procedente de Estados Unidos y dijo que no tuvo la suerte que él pensaba y afirmó que la confianza es lo último que se pierde.
"Hay momentos que se entra en confusión porque uno está peleando consigo mismo, ya que se quieren hacer las cosas mejor y no sale como uno quiere. Todo se viene encima y no se trabaja bien", aseguró Rivera.
Sostuvo que trabajará en varios aspectos para mejorar su bateo y que para eso viajará a Venezuela para jugar pelota invernal con los Leones de Caracas.
"Voy a jugar allá para tomar más experiencia, me hace bien para tomar más turnos al bate y me han dicho que la liga es buena". Agregó que en un par de días deberá reportarse con su equipo en la liga venezolana.
Asimismo se refirió al débil promedio de .194 que tuvo este año destacando que tenía muchas cosas en mente y que quería hacer muchas cosas; "iba al plato con muchas cosas en la mente que me decían los compañeros y no estaba dando resultado".
"Me apresuraba mucho y en vez de esperar mi pitcheo, me iba con lanzamientos malos. Me desesperaba cuando veía a los jugadores en posición anotadora, quería ayudar a mi equipo y me afectó mucho", dijo el jugador.
En total Rivera se presentó a la caja de batear en 411 turnos dando 80 imparables para ese promedio de .195. Anotó 65 carreras, empujó 47, se robó 18 bases recibió 143 ponches.
Por otro lado, el bocatoreño Fernando Seguignol, quien jugó este año en las Grandes Ligas con los Expos de Montreal, también llegó ayer al terminal aéreo de Tocumen y dijo sentirse bien con el trabajo que había hecho tanto en triple A, como en las Mayores.
Además confirmó que jugará en República Dominicana con los Tigres del Licey, pero que descansará un par de días para luego disfrutar del béisbol.
Seguignol dijo que tuvo una mejoría en el último mes de la temporada, porque en la triple A mejoró mucho en algunos detalles del bateo.
"Al subir de nuevo a las Grandes Ligas me dieron la oportunidad y terminé fuerte", afirmó el jugador, quien dijo que la lesión que tuvo a mediados de año no es seria.
Seguignol, quien juega la primera base y en los jardines, señaló que no está trabajando con ningún instructor específico en el bateo y que para un jugador de Grandes Ligas "el mejor instructor de uno es uno mismo".
"Lo más difícil para un pelotero es mantenerse allá arriba, por lo pronto voy a seguir haciendo lo de siempre, creo que me está dando fruto trabajar duro y con la fe en Dios saldré adelante".
Fernando Seguignol terminó en las Mayores con promedio de .257 gracias a 27 imparables en 107 turnos al bate, con 14 carreras anotadas, ocho empujadas y dio cinco cuadrangulares.
De igual forma llegó a Panamá, Manuel Barrios, quien pertenece a los Rojos de Cincinnati y trabaja en ser abridor con este equipo.
Barrios, quien este año jugó en triple A, dijo que jugará en Venezuela con los Leones de Caracas y que intentará ganarse la próxima temporada un puesto en la rotación de los Rojos.
Otro pelotero que llegó ayer fue José Luis Franco, quien pertenece a los Yanquis de Nueva York, tras regresar de un mini-camp, para peloteros de ligas menores.