La próxima campaña de las grandes ligas podría marcar el resurgir de Rubén Rivera, quien es catalogado como el segundo mejor prospecto de la organización de los Padres de San Diego, que tienen grandes esperanzas en el pelotero panameño desde que lo adquirieron de los Yanquis de Nueva York en un cambio por el controversial serpentinero japonés Hideki Hirabu.
Rivera, quien fue considerado como el mejor prospecto de la novena de la gran manzana en los últimos tres años que estuvo con ellos hasta llegar a ser catalogado como el sucesor del inmortal Micky Mantle no ha respondido a las espectativas que se le han marcado, principalmente por aspectos de disciplina.
Rivera oriundo de Puerto Caimito en La Chorrera cuenta con los ingredientes para ser un efectivo jugador de la gran carpa, al reconocese sus valores como un efectivo jardinero y sólido bateador.
Buscará con los Padres constituirse en su patruolero izquierdo regular, posición que debewrá disputar en los entrenamientos con el veterano Greg Vaungh.
Actualmente con los Tigres de Licey en la pelota profesional de República Dominicana viene tomando el paso que puede abrirle la oportunidad a un buen año en las grandes ligas.
Rivera se recuperó satisfactoriamente de una lesión que sufrió en el dedo pulgar de la mano derecha al recibir un pelotazo de foul en el certamen dominicano y después de tres semanas de estar enyesado se reincorporo a este torneo, que considera de mucha importancia para su preparación con miras a su participación en la próxinma temporada de las grandes ligas.