Poder, instinto animal, determinación, fuerza felina y deseos de ser campeón, fueron los elementos que llevaron a un colonense a subir a lo más alto de la cúspide del mundo e inscribirse en la lista gloriosa de los 28 monarcas mundiales de boxeo de Panamá.
Guillermo "El Felino" Jones comprendió en su cuarto intento, 10 años después de haber peleado su primer pleito mundialista, que desde que suena la campana hay que salir a batallar como un campeón.
"El Felino", hoy monarca crucero (200 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), es el panameño de mayor peso que logra convertirse en campeón.
El rugido triunfal de Jones se escuchó con fuerza en Color Line Arena de Hamburgo, Alemania, que fue testigo de cómo el colonense hacía pedazos a Firat Arslan.
Hace 15 años, cuando tenía 21 años, "El Felino" colonense inició su carrera profesional, con el sueño de algún día ser campeón. A los 36 años, edad en que pocos creen que un boxeador puede coronarse, Jones realizó una hazaña memorable.
Panamá hoy celebra a otro monarca en el deporte de más brillo en el ámbito mundial.
El pugilismo de Colón también disfruta este triunfo, el noveno para sus vitrinas de glorias deportivas.