No se puede tapar el sol con un dedo. La Selección sub-20 de Panamá no llegará en su mejor estado al Mundial de Colombia.
Calidad, la tiene el equipo, pero ha faltado mucho orden y transparencia.
Aún siguen sin quedar claras ciertas anomalías en la destitución de Mario Méndez y Richard Caicedo. Y, para rematar, hace menos de una semana sale a relucir una sorpresa poco grata. Los jugadores no tienen el estado físico necesario para afrontar una cita de estas exigencias.
Espero, como panameño, que le vaya bien al equipo; sin embargo, a este paso, pareciera que camináramos hacia un rotundo fracaso. Ojalá me equivoque.