No hubo sorpresa, se cumplieron todos los pronósticos y el Campeonato Mundial de Boxeo aficionado llegó a su final con el triunfo del equipo ruso que ganó tres medallas de oro por dos para el de Estados Unidos e Italia, que fue la ganadora en las categorías de los pesados.
La ausencia del dominador Cuba, que no quiso presentarse por el temor a que sus boxeadores fuesen el objetivo fácil de los promotores internacionales que buscan tenerlos dentro del boxeo profesional, el mundial quedó en manos del equipo ruso que logró colocar a ocho púgiles en las semifinales y a seis en las finales.
Los triunfos para los rusos comenzó con Sergey Vodopyanov, quien ganó en el peso gallo; Albert Selimov en el pluma y Matvey Korobov, en el peso mediano.