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Sabiduría prestada

“El que aspira a cenar con el vampiro, debe aportar su sangre” Ernest Bramah


No importan las amenazas de viscosas cataratas, ni la rondante arterioesclerosis, ni el astuto Alzaheimer detrás de cada página, sigo devorando letras. Soy triturador de capítulos, aspirador de hipérboles, diáforas, tropos, retrúecanos y silepsis; pero sobre todo de pensamientos. Es mi tajada del Mal de Montano. Soy un insaciable coleccionista de frases que después me doy el gusto de usar como citas. No tengo control en eso. ¿Para qué lo iba a tener si me causa gran placer? Tengo una colección que empecé hace cincuenta años. Atesoro varios miles de páginas. Al hojear colecciones similares, lleno de orgullo concluyo: no pueden con la mía. Hasta me han ofrecido un platal por ella, pero nunca creo que es suficiente. En vez de venderla he decidido regalarla. Con ella irán mis ojos, mis lecturas, mi gusto, pero sobre todo las horas que gasté escogiendo su sabiduría y belleza. Para muestra, invito a pasar los ojos por algunas frases.

Bennet Cerf: "Leer libros es lo más divertido que puedes hacer con la ropa puesta". Somerset Maugham: "Hay tres reglas para escribir un buen libro. Por desgracia, nadie sabe cuáles son". Gregorio Marañón: "Si la pena no muere, se la mata". Alfred Bach: “No te preocupes por tu corazón, te durará toda la vida". “Las revoluciones se alimentaron también de las clases a las que debían redimir”, Baltasar Porcel. "No se puede poner precio al amor, pero sí a sus accesorios”, Melanie Clark. “Mi memoria no había sido prevenida a tiempo; creyó inútil guardar copia”, Proust. Tao Yuan-ming: “No puedo doblar las bisagras de mi espalda para hacer reverencia a un funcionario corrupto”. “Un torturador no se redime suicidándose, pero algo es algo”, Mario Benedetti. “Para un hombre que no tiene patria, el escribir deviene en sitio donde vivir", Adorno. “Dios no sabe quién es ni qué es, porque no es un qué ni es un quién”, Juan Erígena. “Los partidos políticos finalmente mueren al tragarse sus propias mentiras” Arbuthnot. Beckett: "Hay que decir palabras, mientras las haya, decirlas, decirlas, hasta que me encuentren, hasta que me digan". “La libertad no debe estar sometida ni siquiera a la verdad”, Raymond Aron. "El amor hace pasar el tiempo y el tiempo hace pasar el amor." Anónimo.

Cuando paso los pensamientos de estos escritores a mi colección, algo de sus espíritus se me enreda por los dedos y me sube hasta la chirimoya. Comienza la tuya.

 

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502772
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América