Europa resurgió en cuartos de final para dictar su ley a Sudamérica con la victoria de sus tres equipos supervivientes (Alemania, Holanda y España) frente a un solo triunfo sudamericano, el de Uruguay sobre Ghana, el último africano.
Europa, que en la fase de grupos no despertó pasiones, logró, no obstante, una corta pero fuerte presencia en cuartos. Por primera vez estaba en inferioridad frente a Sudamérica (4-3), pero su triple triunfo revertió la situación.
El viernes, Holanda expulsó del Mundial al favorito, Brasil (2-1), y regresó a las semifinales doce años después de perder frente al equipo sudamericano por penaltis en la penúltima ronda de Francia 98.
El martes, en Ciudad del Cabo, los "orange" se enfrentarán, por un puesto en la final, a Uruguay, que dejó el torneo sin representación africana.
Uruguay se impuso por penaltis a Ghana después de salvar una situación crítica, cuando Luis Suárez cometió penalti en el minuto 121 de partido y fue expulsado. Asamoah Gyan se convirtió en el primer jugador que falla dos penaltis en la Copa del Mundo y en la resolución por lanzamientos desde los once metros vencieron los uruguayos (4-2).
Alemania, tres veces campeona del mundo, sigue caminando con paso firme tras golear en octavos a Inglaterra (4-1), aún cuando fuera con una ayuda arbitral, y hoy, en cuartos, a Argentina (4-0) con una sencillez impropia de una fase tan avanzada del Mundial.
Los alemanes se las verán el miércoles en semifinales con España, frente a la que perdió la final de la última Eurocopa.
Los cuartos devolvieron el poder a Europa, que ahora tiene a tres de los grandes frente a un histórico, Uruguay, dos veces campeón del mundo, que llevaba 40 años sin pisar los cuartos.