Tras casi dieciocho meses sin poder alcanzar o superar la marca de los ocho metros, el colonense Irving Saladino ha empezado la temporada con un rendimiento esperanzador.
Este año, el excampeón mundial y olímpico de salto largo ya ha marcado en dos ocasiones por encima de los ocho metros y su último brinco, un 8.11 ejecutado el último jueves en Estocolmo, Suecia, figura hasta el momento como el cuarto mejor de la temporada en pista cubierta, según el ranking de la Federación Internacional de Asociaciones Atléticas (Iaaf).
A corto plazo, el ex número uno del mundo pretende cumplir con el objetivo de clasificarse a los Mundiales de Atletismo bajo techo de Sopot, Polonia (7-9 de marzo), para lo cual requiere de una marca de 8.16 que deberá conseguir antes del 23 de febrero.
Es precisamente un campeonato mundial en pista techada el único título que hace falta en el palmarés del saltador istmeño, tras sus conquistas de preseas de oro en torneos mundiales (Osaka 2007), olímpicos (Beijing 2008) y panamericanos (Río 2007).
La ocasión en que estuvo más cerca de ganar un mundial en pista cerrada fue en 2006, cuando se tuvo que conformar con la medalla de plata de la cita universal celebrada en Moscú.