El salto de 7.99 metros con el que Irving Saladino ganó la medalla de oro en la disciplina de salto largo, no dejó satisfechos a muchos, aunque la presea le da felicidad a un pueblo sediento de triunfos.
Pero más allá de los comentarios de que el salto fue por debajo de los 8 metros, impulso al que nos tiene acostumbrado el atleta panameño, Saladino tiene su explicación del porqué no consiguió la marca en esta prueba.
“Es mi primera competencia del año y no tengo porqué exigirme una marca de 8 metros y algo. Vengo de una para bastante larga, después de la olimpiada, a causa de la rodilla”, dijo Saladino a los periodistas de la prensa internacional, luego de colgarse el oro en el Estadio Nacional, en San José, Costa Rica.
Lejos de su mejor marca, Saladino vuelve a reconocer que está recuperándose de una lesión de rodilla, que lo alejó de las competencias de alto nivel.
El C-3 volvió a hacer referencia a su edad.
“Las cosas ya no son tan fáciles, por la edad”, pero mantiene la ilusión de acudir a los Juegos Olímpicos de Río.
Agregó que “es consciente de que es algo bastante difícil, pero mi meta es esa, llegar a Río de Janeiro. Pero también hay muchas otras cosas por delante", expresó Saladino, quien agradeció el apoyo que recibió de los aficionados costarricenses durante la competición.
La meta a corto plazo de Saladino es una y nada le hace perder el objetivo. El saltador comentó que en su carrera le hace falta un título mundial bajo techo, el cual buscará este año.
“Al cumplir eso estaré satisfecho”, aseguró Saladino a los medios.