La pista de Río Hato fue el escenario del Primer Festival Internacional de Paracaidismo.
La pista estaba inundada de emoción, pero no era por las carreras de autos y muchos menos de Karting o Drag, era la pasión sobre los aires la que se apoderaba de todos los fanáticos que asistieron ayer a presenciar el gran espectáculo.
Más de dos docenas de paracaidistas de Francia, Colombia, Estados Unidos, Noruega y Panamá entraron en escena y pusieron a delirar a todos con sus malabares en los aires con saltos a más de 10 mil pies de altura.
La experiencia fue algo inolvidable para muchos fanáticosque nunca habían presenciado este tipo de eventos sobre los cielos.
El espectáculo inició desde bien temprano y con mucha seguridad se pudo gozar de un ambiente lleno de plenitud y emoción.
Con la caída de cada paracaidista a tierra se fue sumando el calor y la adrenalina en todos los presentes.
Fue algo que contagió a muchos, que no pudieron esperar y subieron al avión para luego lanzarse a distancias que superaban los 10 mil pies. Todo esto con instructores que hicieron que la experiencia extrema para muchos fuera algo inolvidable.
El precio de 160 dólares no fue impedimento para que aficionados decidieran tomar el salto desde el cielo hacia la tierra.