El Arsenal logró ayer una agónica victoria ante el Crystal Palace gracias a un gol en el tiempo añadido de Aaron Ramsey (2-1).
En el primer partido de la Premier esta temporada, el noruego Brede Hangeland sorprendió a la media hora de juego a un Arsenal que dominó el balón de principio a fin.
Los gunners forzaron el empate al filo del descanso con un remate de cabeza de Laurent Koscielny, mientras que Ramsey se hizo con un balón perdido en el área pequeña con el tiempo cumplido y dejó in extremis los tres puntos en el Emirates.