El título ha convertido al Real Madrid en el mejor club del siglo XX y era la única esperanza que le quedaba al equipo blanco para salvar la temporada de su centenario y los jugadores de Vicente del Bosque no fallaron. Estaba obligado a ganar para evitar que el año de su centenario fuera recordado por el madridismo con más tristeza que cualquier otro. Una derrota en Glasgow hubiera sido demoledora para el Real Madrid después del golpe que sufrió en su propia casa en la final de la Copa del Rey ante el Deportivo y el tercer puesto obtenido en la Liga.
Y el equipo blanco ha vuelto a demostrar que se transforma cuando lucha por la Copa de Europa. Ha ganado tres en sólo cuatro años y su currículum en este torneo (12 finales y 9 títulos) parece inalcanzable para todos los demás. Fue el tercer campeonato europeo que gana el Real Madrid en cinco años y el noveno de su historia. Ningún otro club tiene más de cinco títulos.
Y la conquista llegó en el mismo estadio Hampden Park de Glasgow donde el Real protagonizó su mayor gesta: Fue allí donde el equipo de Ferenc Puskas y Alfredo Di Stefano derrotó al Eintracht Francfort 7-3 en la final de 1960 y le dio a los merengues"" su quinto título seguido. Ningún otro club ganó la Copa de Campeones, hoy llamada Liga de Campeones, más de tres veces seguidas.
Puskas, autor de cuatro goles en la final de 1960, y Di Stefano, quien marcó tres, estuvieron en las tribunas y vieron cómo Raúl abría el marcador cuando los equipos todavía no se habían plantado en el terreno y la marca férrea del Bayer parecía prevalecer sobre el toque del Real.
El brasileño Roberto Carlos sorprendió a los alemanes con un saque lateral en profundidad, para el pique de Raúl, quien le ganó la espalda a Lucio y sacó un zurdazo suave, cruzado, que sorprendió al arquero Hans Joerg Butt y entró junto al segundo palo. Bayer, que en los papeles era el más débil y nunca ganó no sólo el campeonato europeo sino tampoco el de su país, apretó los dientes y encerró al Real en su campo a fuerza de garra más que de fútbol. Cinco minutos después del gol español la defensa del Real se durmió ante un tiro libre de Bernd Schneider desde la izquierda. El brasileño Lucio le ganó en el salto a Fernando Hierro y selló el empate con un cabezazo.
Los alemanes conservaron la iniciativa el resto del primer tiempo y pusieron varias veces en aprieto a su rival, particularmente con tiros de media distancia. En una de esas jugadas Michael Ballack remató desviado desde la puerta del área y desperdició una ocasión dorada. Poco antes el arquero español César Sánchez había salido airoso en un mano a mano con Thomas Brdadic, luego de que Roberto Carlos no pudo despejar un pase a sus espaldas. El golazo de Zidane, no obstante, desmoralizó al Bayer, que en el segundo tiempo atacó sin convicción y no volvió a generar peligro.
111Zidane fue designado por la UEFA el mejor jugador del partido. El francés marcó un bonito gol en el minuto 45.
El Bayer amenazó con ganar tres títulos esta temporada, pero al final se quedó con las manos vacías, haciendo honor a su fama de equipo que se achica a la hora decisiva. Previamente había perdido el campeonato de la bundesliga en las últimas fechas y caído en la final de la Copa de Alemania ante el Schalke 04.
Segundo antes del silbato final, con Bayer jugado a todo o nada, el arquero Butt fue a buscar el cabezazo en un tiro libre y casi empata con un frentazo. La pelota picó delante del arco y se fue afuera. Acto seguido, Iker Casillas desvió al córner tres pelotas con destino de red en un lapso de un minuto, dándole un toque de emoción a un partido que ofreció un segundo tiempo muy aburrido.
Bayer Leverkusen: Butt; Sebescen (Kirsten, m.65), Zivkovic, Lucio (Babic, m.90), Placente; Schneider, Ramelow, Ballack, Basturk; Brdaric (Berbatov, m.38) y Neuville.
Real Madrid: César (Casillas, m.67); Míchel Salgado, Hierro, Iván Helguera, Roberto Carlos; Makelele (Flavio, m.73), Solari; Figo (McManaman, m.61), Zidane, Raúl; y Morientes.
Goles: 1-0, m.8: Raúl. 1-1, m.14: Lucio. 2-1, m.45: Zidane.
Arbitro: Urs Meier (SUI). Mostró tarjeta amarilla a Míchel Salgado (m.46+).
La final de la Liga de Campeones 2001-2002 disputada ayer en el estadio Hampden Park de Glasgow ante unos 52.000 espectadores, con mayoría de aficionados del Real Madrid en las gradas, donde hubo unos 18.000 hinchas españoles y alrededor de 7.000 del equipo alemán. Terreno de juego en perfectas condiciones. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Valery Lobanovski, entrenador del Dinamo de Kiev fallecido el lunes.