Fue como si le hubieran mutilado sus dos brazos. Así quedó el púgil panameño Guillermo “El Felino” Jones, luego de conocer que fue suspendido dos años por dar positivo en la prueba B de un control antidopaje realizado para la pelea que sostendría con el ruso Denis Lebedev.
El resultado de la prueba fue revelado ayer por el vicepresidente ejecutivo de la AMB, Gilberto Jesús Mendoza, quien explicó que lamentablemente Jones es reincidente en esta falta, por lo que tomaron la decisión de castigarlo con la pena máxima en estos casos.
“Siento que están haciendo cualquier clase de anomalía para dañar mi reputación e incómodo por todo esto. Yo me metí en este deporte porque me gusta. No te imaginas todo el sacrificio que he hecho y lo que he pasado para ser campeon del mundo”, declaró Jones vía telefónica.
Al ser consultado sobre si apelará la decisión de la AMB, “El Felino” Jones adelantó que de eso se encargaran sus representantes.
“Esto no se quedará hasta aquí. Seguiremos trabajando en el boxeo, que es mi vida”, agregó el panameño.
La sanción impuesta a Jones lo pone con un pie en el retiro, considerando los 42 años que tiene.
De acuerdo al dirigente Mendoza, en la muestra B “se observó una elevada presencia de la sustancia Furosemida, la misma que arrojó en la muestra A y en veces anteriores”.
La medida será comunida a los demás organismos internacionales, los cuales pueden acoger también la misma.