El secretario general de la Uefa, Gianni Infantino, propuso ayer establecer sanciones de diez partidos para los jugadores y entrenadores que incurran en comportamientos racistas en un campo de fútbol.
En una conferencia en Manchester (Inglaterra), Infantino afirmó que el organismo europeo planea impulsar una norma que permita cerrar parte o la totalidad de un estadio cuando los hinchas dirijan desde las gradas insultos racistas a los jugadores.
El racismo “es todavía una lacra en el fútbol y tenemos que aplicar sanciones”, señaló Infantino.
“Lo que proponemos es que si un jugador o alguna otra persona involucrada en el juego es declarado culpable sea suspendido con diez partidos”, añadió.
En mayo, el Comité Ejecutivo de la Uefa votará la propuesta que hizo pública Infantino.