El secretario general del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, dijo ayer, domingo, que se prepara para asumir el poder ante una eventual renuncia del presidente nicaragüense, Arnoldo Alemán.
Ortega, jefe de la principal fuerza opositora del país, reiteró que es probable que el gobernante liberal no cumpla su período (1996-2002), y las elecciones deban ser adelantadas, en las que sería "inevitable" un triunfo sandinista.
Sin consultar a lo interno del FSLN aún, aseguró que por cuarta vez consecutiva asumirá la candidatura presidencial por ese partido pese a ser derrotado en dos ocasiones (1990 por Violeta Barrios de Chamorro y en 1996 por Arnoldo Alemán).
Ortega consideró que una de las causas para la renuncia de Alemán, es la no solución de la crisis política del Parlamento, por lo que denominó "posición totalitaria" del gobernante liberal, a lo que se suma la crisis de credibilidad en su administración.
El líder sandinista ha expuesto que Alemán puede ser obligado a abandonar el cargo, como ocurrió en Paraguay, pero sus adversarios lo acusaron de buscar una "víctima" que sacrificar, como en el caso del país sudamericano.
Ortega admitió que esa versión salió de algunos liberales, y reveló que esa víctima sería el contralor general de la república (fiscal de cuentas), Agustín Jarquín, y atribuyó a "extremistas del gobierno" la planificación de atentados en su contra.
El secretario nicaragüense de Cooperación Externa, David Robleto, invitó en forma oficial al FSLN a integrar la delegación oficial de Nicaragua que solicitará 1,300 millones de dólares ante el Grupo Consultivo en Estocolmo, Suecia, a finales de mayo.
No obstante, el dirigente opositor condicionó la presencia de su partido en ese foro, donde se demandará ayuda para reconstruir los daños provocados por el huracán Mitch, a la solución de la crisis política en el Poder Legislativo.
El FSLN exige la nulidad del artículo tres de la Ley de Presupuesto de la nación, ante supuestas ilegalidades, mientras los liberales se niegan a acceder a ello aduciendo la validez de una votación de 51 diputados a favor y 42 en contra, con lo que se aprobó esa parte de la ley días atrás.
La posible solución del conflicto se buscará el próximo martes en negociaciones programadas a lo interno del Parlamento, que es blanco de fuertes críticas de la sociedad civil, por mantener el clima de inestabilidad en el país.