Leo Santa Cruz se impuso el sábado, por decisión dividida, a Abner Mares para conservar su condición de invicto, en un emocionante duelo entre dos boxeadores nacidos en México y residentes en el área de Los Ángeles.
Santa Cruz mostró su superioridad técnica durante el combate en la división de los pluma, en el que no se expuso título alguno.
"Mi padre me dijo que podía vencerlo boxeando", dijo Santa Cruz en referencia a José, quien es además su entrenador. "Queríamos ser agresivos, pero esta noche teníamos que boxear, y así resolvimos la pelea".
Fue una noche de furiosos intercambios de golpes. A la postre, Santa Cruz (31-0-1) sobrevivió al castigo y fue controlando los asaltos con su jab y alcance.
Mares (29-2-1) ejerció una intensa presión y realizó un admirable trabajo peleando en corto. Asimismo, resistió duros golpes, pero no pudo propinar el puñetazo decisivo.