El Gobierno de Bolivia saludó ayer la decisión de la secretaria de Estado norteamericana, Madeleine Albright, de incluir a esta nación andina en la agenda de su maratónica gira latinoamericana, prevista entre el 15 y 19 de agosto.
"Se trata de un gesto de amistad, de un gesto solidario con Bolivia para ver en qué áreas de cooperación de puede actuar", destacó el ministro de la Información Gubernamental, Manfredo Kempf.
En su segunda visita al país -la primera se registró en 1996-, 13 años después de que su antecesor, George Shultz, fuera objeto de un atentado por un grupo guerrillero en La Paz, Albright se reunirá con el presidente Hugo Banzer el viernes 18 de agosto, según fuentes oficiales en La Paz.
Luego de descartar que la visita de Albright implique una evaluación a la lucha antidrogas boliviana, Kempf expresó su optimismo por insertar a la agenda bilateral la aspiración boliviana de una apertura del mercado de EU a los productos textiles nacionales.
"Hemos estado hablando mucho sobre apertura de mercados con EU, acuerdos comerciales más amplios y, desde luego, que se mantenga la ayuda para el desarrollo alternativo", afirmó.