La semana no comenzó nada bien para el béisbol profesional con toda la polémica generada en torno al contenido del último libro que va a publicar el ex pelotero cubano José Canseco sobre el posible consumo de esteroides por parte de algunos peloteros famosos retirados o que todavía están en activo.
Ni tuvo un buen intermedio después que el jonronero de los Yankees de Nueva York, Jason Giambi, pidió disculpas públicas por las "distracciones" que tuvo la temporada pasada.
Según publicó el "San Francisco Chronicle", Giambi había admitido haber consumido esteroides y hormonas de crecimiento humano para mejorar sus resultados.
Ramírez y Ortiz, las bujías ofensivas de los Medias Rojas de Boston, han sido una máquina de remolcar carreras en los pasados dos años, y Tejada piensa que Baltimore tenga el mismo efecto. "Yo creo que sí podemos hacerlo. Tanto Sosa como yo tenemos las cualidades".
El pelotero boricua es un ejemplo de consagración en los entrenamientos.
Los Yankees han reforzado el departamento de pitcheo para llevarse el banderín este año.
El abridor Roy Oswalt llegó a un acuerdo con los Astros y evitó el arbitraje salarial.
El lanzador de los Astros de Houston, Andy Pettitte, volvió a lanzar después de ser operado en su codo hace seis meses.
Los Dodgers celebraron la obtención de su primera Serie Mundial hace 50 años.
Joey Cora aceptó un contrato para dirigir en el campeonato de béisbol profesional a los Tiburones de La Guaira.