Un emocionado Michael Schumacher ayer domingo un resultado de ensueño para los fanáticos seguidores de FerrarI al ganar el Gran Premio de Italia en una carrera que registro un choque múltiple en la primera vuelta.
La victoria del piloto alemán redujo la ventaja del campeón mundial Mike Hakkinen, de Finlandia, a tan solo dos puntos con tres pruebas pendientes en el calendario del 2000.
La carrera se ensombreció por un accidente en la primera vuelta en que un bombero resultó heri.La agencia italiana de noticias ANSA dijo que Paolo Gislin Berti, de 30 años, murió en el hospital, pero esto no fue confirmado oficialmente.
Seis coches cchocaron en una zona que había sido rediseñada en el circuito de Monza, haciendo volar chasis y ruedas que cayeron sobre la pista.
Schumacher, normalmente imperturbable, parecido lloroso tras su victoria, que entusiasmó a los aficionados de Ferrari, ávidos de títulos desde 1979.
"Estoy contento.Estoy exhausto", fueron las palabras de Schumacher tras haber mantenido su posición privilegiada de largada y batir a Hakkinen en 3,8 segundos.
Al preguntársele qué le representaba haber igualado la marca de 41 victorias em Grandes Premios del fallecido brasileño Ayrton Senna, el piloto alemán contestó: "Significa mucho".
El hermano de Schumacher, Ralf, quedó en tercer lugar, con un Williams.El holandés Jos Verstappen ocupó la cuarta posición y el austríaco Alexander Wurz, de la escudería Benetton, quedó en quinto.
El brasileño Ricardo Zonta, al volante de un BAR fue sexto. Schumacher no tuvo dificultades durante la carrera, excepto por unos pocos minutos tras una parada en los fosos de los mecánicos, pero nunca fue amenazado en serio por Hakkinen, que había ganado este año los Grandes Premios de Bélgica y Hungría.
Se trata de la primera victoria de Schumacher en seis carreras desde el Gran Premio de Canadá, en junio, su sexto de la temporada y el cuadragésimo-primero de su carrera.
Entre los pilotos que se vieron obligados a abandonar tras el accidente de la primera vuelta se hallaban el británico David Coulthard, de la escudería McLaren, y el español Pedro de la Rosa, de Arrows.