Michael Schumacher podrá presumir que el 2002 fue un año de fantasía, pero para la fórmula uno representó una pesadilla que quiere poner en el olvido lo más pronto posible. El piloto alemán hizo historia al ganar su quinto campeonato, empatando al argentino Juan Manuel Fangio, cuyo récord de cinco títulos había estado intocable desde la década de los 50.
Y todo hace pensar que Schumacher no tendrá problemas en conseguir una sexta corona en la temporada que se avecina. Pero el éxito de Schumi en las pistas, ganando 11 de las 17 carreras de la temporada, no se tradujo en bonanza para la F1.