La calificación del Gran Premio de Australia de ayer deparó el primer incidente entre Michael Schumacher y Fernando Alonso esta temporada.Aunque no ha sido demasiado grave, el enfado del heptacampeón al terminar la Q3 fue mayúsculo, y así se lo hizo saber al asturiano.
"Básicamente fui frenado por él en mi última vuelta", aseguró el alemán, que al terminar la última sesión en Albert Park se fue directo al piloto de Ferrari para pedirle explicaciones.