Llegó como el héroe del tiki taka. Prometió juego bonito y diversión en el Santiago Bernabeu.
Aseguró que con él el Madrid del mariscal italiano Fabio Capello sería historia. Pero ni uno ni lo otro. El técnico alemán Bernd Schuster es el ojo de la tormenta de un equipo deslucido, tan desteñido como su camiseta blanca.
La derrota en la Coruña demuestra una vez más que el equipo más galardonado de la Liga Española no es ni la sombra de lo que su afición mundial quiere.
Fichajes polémicos, que superaron los 100 millones de euros (más de 130 millones de dólares), siguen tan deprimentes como el gran Pepe, quien marcó un golazo el sábado, pero para su desgracia fue en propia meta.
Eliminaciones tempraneras en la Copa del Rey y la Liga de Campeones, hacen que el Madrid sólo aspire a igualar lo que consiguió Capello: la Liga Española.
Ante todo este panorama, Schuster sólo se dedica a ser grosero con la prensa, a pelear con los árbitros y a arremeter tratando de ignorante a sus contrarios.
Según Hugo Gatti, en su columna periodística del diario AS, este equipo es "El peor Madrid de la historia".
El director del diario AS, Alfredo Relaño, en su muy leída columna lo resume así: "Ahora lo que queda es la sensación de que este Madrid no justifica tanta arrogancia como se permite Schuster, con sus torpes y contraproducentes desafíos. Al fútbol le ayuda la humildad, no es ningún secreto. La humildad se transmite de arriba abajo. Un entrenador que da tales cantes interrumpe esa escala. Conviene tenerlo muy en cuenta".
De los "galácticos" al Tiki Taka.
Eran Raúl, Figo, Zidane, Beckham, Ronaldo, Roberto Carlos, todos juntos en una cancha. Lástima de equipo, que nunca pudo conquistar el cosmos.
Ahora, tras la renuncia de Florentino Pérez, el antiguo presidente, llegó Ramón Calderón, quien antes de culminar la temporada ya había anunciado a Schuster como sucesor de Capello.
Schuster venía de realizar una temporada espectacular con el Getafe, equipo pequeño, que se convirtió en un David futbolístico, tocando techo precisamente al eliminar al Barcelona con una sensacional victoria 4-0.
Como dato curioso, Schuster es socio del equipo catalán. Empero, más curioso aún, al momento de salir del Getafe el alemán tuvo que poner de su bolsillo para pagar la cláusula de salida y poder marcharse al equipo Blanco.
Un jugador rebelde, a quien Maradona, en su libro "Yo Soy el Diego" destaca como uno de sus amigos en la entidad catalana, cuando ambos pertenecieron al Barcelona.
A los 23 años ya había renunciado a la selección nacional. Y, a manera de curiosidad, siempre al irse de un club, en España, se iba al rival, para hacerle la vida imposible.
Del Barcelona fue al Madrid, donde fue grande con la Quinta del Buitre, de allí va al Atlético, donde se da el lujo de derrotar al Madrid en una final de Copa. Ese es Schuster, sinónimo de polémica.