El brasileño Luiz Felipe Scolari afila sus armas en el retiro espiritual de la selección lusa, no lejos del río Tajo, para arrebatar hoy domingo a los griegos la Eurocopa y dar a los portugueses una gran dosis de autoestima.
Lso helenos ya vencieron a Portugal por 2-1 y Scolari no quiere una nueva "tragedia griega" o un "fado triste", como se dijo entonces, y desea pagar con la misma moneda al alemán Otto Rehhagel.
A Scolari no le tembló el pulso cuando tuvo que hacer cambios y hasta lo sacó a Figo, el ídolo del fútbol portugués, contra Inglaterra en cuartos de final. Pero quizás esa sustitución motivó a Figo de tal manera que nunca jugó mejor que en la semifinal.