El técnico Luiz Felipe Scolari, quien llevó a la selección brasileña a ganar su quinta Copa Mundial de fútbol en junio, renunció ayer viernes alegando razones familiares.
El hombre que tomó el timón hace 14 meses cuando el fútbol de Brasil se encontraba en una de los puntos más bajos de su historia, dijo que estaba siguiendo el consejo de su familia de renunciar mientras se encontraba en la cima.
Scolari estará para un partido más, un amistoso como local contra Paraguay el 21 de agosto.
“Me entristece irme, pero se acabó”, dijo Scolari a los periodistas.
“Tengo algunos asuntos familiares que resolver y necesito dedicarme un poco más a mi familia”, dijo, agregando que una de sus metas ahora era ser entrenador de un club europeo.
Scolari tuvo un comienzo turbulento con la selección, al perder tres de sus primeros cinco partidos antes de sacar a Brasil de la mala racha.