Pasan los días y las nubes negras no se dispersan sobre nuestra delegación en los Juegos Panamericanos.
Ayer, el béisbol se despidió de la competencia, la lucha falló y el tiro; el país sigue siendo el hazmerreír de los rivales.
Se están acabando las municiones y no logramos capturar ninguna medalla en estos Juegos. No hay duda que nuestro deporte sigue en crisis y se mantendrá así hasta que no se haga un plan serio de crear atletas de alto nivel para competencias de este tipo.
La situación me hace recordar las palabras del jerarca del deporte, que decía que no apoyaba al voleibol porque no ganaba. ¿Qué pasará después de los Juegos?