El ídolo deportivo Diego Maradona, de 43 años y delicado de salud, se despidió ayer de Argentina y se marchó rumbo a Cuba, el lugar que eligió para seguir un tratamiento contra las adicciones, tras haber atravesado hace cinco meses una crisis que puso en peligro su vida.
"Los quiero muchísimo. No me van a quebrar. Siempre estoy con ustedes y pase lo que pase va a ser decisión mía y no de otros. Los quiero con todo mi corazón ... con el corazón que me queda", le había expresado Maradona a su fans en una entrevista por TV en la que se despidió antes del viaje.
Maradona, que está separado de Claudia Villafañe, viajó en un vuelo de una aerolínea panameña.