El jefe de la lucha antinarcóticos de México, Mariano Herrán Salvatti, admitió ayer haber errado al no usar su habitual vehículo blindado el domingo, cuando fue víctima de un atentado a balazos.
Herrán Salvatti, quien escapó junto a su esposa ileso del ataque perpetrado por cuatro desconocidos contra la vagoneta que la pareja ocupaba al salir de un restaurante ubicado al sur de la capital, reconoció que hubo una falla de seguridad.
"Habrá que revisar algunos aspectos de seguridad", dijo Herrán Salvatti, quien desde abril de 1997 conduce la lucha antidrogas en México como primer fiscal especial para la Atención de Delitos contra la Salud.
Pero el jefe antinarcóticos afirmó que, pese al peligroso traspié, tenía el firme propósito de "seguir adelante" en la función que le encomendó el presidente Ernesto Zedillo, según declaró al programa Monitor de la cadena radial InfoRed.
Los atacantes, movilizados en dos motocicletas, dispararon contra un motociclista y un vehículo de agentes de seguridad que escoltaban la vagoneta Herrán Salvatti, generándose un tiroteo que permitió a éste refugiarse en una cercana dependencia policial.
Durante el episodio cayó herido y fue capturado uno de los atacantes, mientras uno de los guardaespaldas policiales resultó también herido, dijeron informes oficiales.
"Sin duda, creo que se trataba de gente profesional", agregó el lunes Herrán Salvatti, refiriéndose a los agresores.
El funcionario admitió que el domingo decidió no usar el vehículo blindado que utiliza para sus desplazamientos urbanos, debido a que acudiría con su esposa al aeropuerto capitalino para recoger a una de sus hijas que llegaba de un viaje.
Pero Herrán Salvatti, un abogado de extensa trayectoria en el sector de procuraduría judicial del país, afirmó, sin embargo, que pese a la falla con el tipo de vehículo utilizado, "el dispositivo de seguridad funcionó".
Según un informe oficial de la Procuraduría General de la Justicia (PGR), la oportuna reacción del motociclista que escoltaba el vehículo de Herrán Salvatti permitió a los agentes de seguridad repeler el fuego de los atacantes y herir a uno de ellos para capturarlo.
El comunicado de la PGR sostuvo que el fiscal especial para el combate antidrogas "no redoblará su seguridad, porque tiene plena confianza en la gente que se le proporciona y continuará con la misma energía combatiendo al narcotráfico".
El jefe antinarcóticos afirmó el lunes que la investigación no sólo se concentrará en establecer la identidad de los autores materiales del atentado, sino en en el origen de la organización criminal que podría estar detrás de él.
El jefe de la policía de la ciudad de México, Alejandro Gertz, destacó en declaraciones al noticiero radial Cúpula Empresarial la "enorme ventaja" que contaban las investigaciones con la captura de uno de los autores materiales del atentado.
"Jamás se ha podido encontrar a una persona que "in fraganti" haya sido detenida", dijo Gert, refiriéndose a la historia de los cruentos atentados perpetrados por organizaciones del narcotráfico en México.
El fiscal Herrán dijo que la investigación incluía diferentes documentos de identidad encontrados al detenido, cuya edad estableció entre 18 y 20 años.
El jefe antinarcóticos es el primer fiscal especial designado desde 1997, tras la extinción del ex Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD) que conducía hasta febrero de ese año el general Jesús Gutiérrez Rebollo.
Gutiérrez Rebollo, un general con 42 años de carrera en el ejército mexicano, fue destituido en febrero de 1997 de la jefatura del INCD y de inmediato encarcelado, a raíz de una investigación militar que lo acusó de proteger y recibir sobornos de Amado Carrillo Fuentes, entonces buscado como el más poderoso narcotraficante del país y cabecilla del Cartel de Juárez.
Carrillo Fuentes, conocido como "el Señor de los Cielos", murió en julio del mismo año, asesinado por médicos que lo sometieron a varias cirugías plásticas en una clínica particular de la capital mexicana, según estableció una investigación oficial de la PGR.