Varios guerrilleros argentinos presos, quienes mantienen una huelga hambre desde hace 70 días para exigir una apelación a sus sentencias, están graves, denunció ayer su abogado.
"Están todos muy descompensados", dijo a Reuters Adrián Witemberg. "Los van internando cuando ya están muy mal, pero si llegan a tener alguna descompensación o riesgo cardíaco los médicos del servicio penitenciario no podrán salvarlos".
Los 13 prisioneros en huelga, miembros del grupo izquierdista Movimiento Todos por la Patria (MTP), fueron condenados a cadena perpetua por un ataque en 1989 a la base militar de La Tablada, en las afueras de Buenos Aires, donde murieron 39 personas.
Los rebeldes, que se encuentran encarcelados en dos prisiones cercanas a Buenos Aires, declararon la huelga de hambre el 5 de septiembre junto a un sacerdote de 72 años, también guerrillero, que cumple el resto de su condena en un monasterio.
Los huelguistas demandan la derogación de una ley según la cual el delito que cometieron es un atentado contra la democracia y por lo tanto su condena es inapelable.
Esta es la segunda vez en el año que recurren a esta medida de fuerza para que el Congreso apruebe un proyecto de ley que permitiría la apelación.