Muhammad Ali, que desde hace tiempo dejó listos los preparativos para su último adiós, insistía en que los boletos para su servicio fúnebre fuesen gratis. Pero apenas se distribuyeron los boletos ayer, muchos ya intentaban sacarle provecho económico.
La gente empezó a hacer fila afuera del KFC Yum! Center en el centro de Louisville desde el martes por la noche, antes de que empezaran a repartirse los boletos ayer por la mañana. La fila daba la vuelta al estadio, y todos los 15 mil boletos disponibles para el servicio fúnebre de mañana se agotaron en una hora.
Tomando en cuenta el factor de oferta y demanda para los cerca de 15 mil asientos en el inmueble, algunos de los que consiguieron boletos los pusieron de inmediato en venta por internet.
El vocero de la familia Ali, Bob Gunnell, criticó a los revendedores.
"Estoy repugnado y sorprendido que alguien trate de enriquecerse del servicio fúnebre de Muhammad Ali", dijo.