Dinara Safina, número uno del mundo, y su compatriota Svetlana Kuznetsova, séptima, disputarán mañana la segunda final rusa en la historia de Roland Garros tras deshacerse ayer de la eslovaca Dominika Cibulkova y de la australiana Samantha Stosur, respectivamente.
La hermana pequeña de Safin, clasificada para la final por segundo año consecutivo, se impuso a Cibulkova, vigésima favorita, por 6-3 y 6-3 en una hora y 41 minutos. Safina gritó, se enfadó consigo misma, hizo dobles faltas, pero impuso su mayor envergadura ante Cibulkova, a la que saca 21 centímetros.
A Kuznetsova le costó mucho más desembarazarse de la australiana Samantha Stosur, a quien derrotó por 6-4, 7-6 (5) y 6-3, después de tener que parar el partido para curarse el pie, que llevaba fuertemente vendado.
“Intentaba controlar mis emociones”, dijo Safina, quien reconoció que ayer no estaba jugando a un nivel superior.