La estadounidense Serena Williams apenas tuvo que responder ayer en su rueda de prensa previa a las preguntas relativas a su defensa del título en Wimbledon, ya que su intervención giró totalmente sobre las disculpas que pidió a la rusa Maria Sharapova.
“Estoy muy apenada por toda la situación”, comentó Serena que admitió que ya había pedido personalmente disculpas a Sharapova.
“Hablé con Maria en la fiesta de jugadores y le dije que le quería ofrecer mis disculpas y que lamentaba mucho toda la situación. Sé que las aceptará” confesó.
El conflicto previo al torneo surgió después de publicarse una entrevista de Serena en una revista en la que se dirige, si mencionar nombre alguno, a una jugadora situada entre las cinco primeras del mundo y que está enamorada.
“En cada entrevista ella comienza con un soy tan feliz, tan afortunada... dice Serena, que se refiere a la jugadora en cuestión en términos poco simpáticos. “Todo es muy aburrido y si quiere estar con un tipo despreciable, adelante”, dijo.
El comentario de la menor de las Williams parece referirse a la relación que Sharapova mantiene con el búlgaro Grigor Dimitrov. Antes, Dimitrov había estado vinculado sentimentalmente con Serena.