El Werder Bremen no sancionará a su centrocampista brasileño Diego por el percance con la policía que tuvo el fin de semana a causa de un test de alcoholemia al que fue sometido tras una visita a un restaurante italiano.
"Ha cometido un error en la parte que afecta a su vida privada y del que ahora deberá asumir las consecuencias", afirmó el club en un comunicado en alusión a la multa que le fue impuesta al jugador.
El mánager del club, Dieter Allofs, salió en defensa del brasileño al asegurar que no se le puede echar en cara a un "joven de 23 años que esté por ahí un sábado después de la medianoche siendo que al día siguiente no entrenaba".
Otra cosa habría sido que hubiera puesto en peligro la vida de alguien conduciendo borracho. "Pero ese no fue el caso", dijo Allofs.
El propio Diego se quejó de la visión exagerada del suceso ofrecida por la prensa.